Javier García
Insistes en que forme en gremio extraño
repleto de escritores y poetas.
Mis versos pueden hasta infligir daño,
no soy rapsoda, juglar ni anacoreta.
Por el inmenso cariño que os profeso
("Un soneto me manda hacer Violante")
me siento a meditar a ver si eso
que llaman musa se pone por delante.
Si está (que no lo creo), está dormida
pero en fin, ya va quedando menos.
Despierte o no, la rima está servida.
Ahí tienes el final de este terceto:
(el crimen contra el arte se consuma)
Aquí yacen los ripios de un paleto